Jesucristo es nuestro Salvador
Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Mormones o SUD) creemos en Jesucristo y sabemos que Él fue y será el Salvador y Redentor de todo el género humano. Por medio de Su sacrificio expiatorio, Él padeció y pagó por todos los pecados de la humanidad, con el objetivo principal de que pudiéramos regresar a la presencia de Dios para vivir con Él. Jesucristo es la parte fundamental de la Iglesia Mormona, y toda la doctrina que en ella se enseña está basada en Él. La importancia de Jesucristo en la Iglesia Mormona queda demostrado en el nombre oficial que es “La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”. Hoy en día hay muchas personas que creen que los Mormones no creemos en Jesucristo, que no somos cristianos, a pesar de que el nombre de la Iglesia lo profesa y lo confirma.
Los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días tenemos cuatro libros que consideramos escrituras, La Biblia, El Libro de Mormón, Doctrina y Convenios y La Perla de Gran Precio. En el libro de Doctrina y Convenios, podemos encontrar la siguiente declaración: “¡Oíd, oh cielos, escucha, oh tierra, y regocijaos, vosotros los habitantes de ellos, porque el Señor es Dios, y aparte de él no hay Salvador!” Y en el Libro de Mormón, en 2 Nefi 25:26 dice: “Y hablamos de Cristo, nos regocijamos en Cristo, predicamos de Cristo, profetizamos de Cristo y escribimos según nuestras profecías, para que nuestros hijos sepan a qué fuente han de acudir para la remisión de sus pecados”.
Dentro de la organización de la Iglesia Mormona actual, tenemos un Profeta Vidente y Revelador, que es Gordon B. Hinkley, y doce apóstoles. Uno de los Doce Apóstoles de hoy, el Elder Jeffery R. Holland dijo estas palabras sobre el papel de Jesucristo dentro de la Iglesia:
| “En un mundo de agitación y temor, de confusión política y de desviación moral, testifico que Jesús es el Cristo, que Él es el Pan vivo y el Agua viva, todavía y siempre el gran Escudo de seguridad en nuestra vida, la poderosa Roca de Israel, el Ancla de ésta, Su divina Iglesia. Testifico de Sus profetas, ( Texto sacado de la revista Liahona , Noviembre. 2004). |
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Debido a la caída de Adán y Eva todo el género humano es imperfecto y capaz de cometer pecados. Los pecados son la causa de la separación entre Dios y el hombre. Entre más desobediencia hay a los mandamientos, más es la separación entre nosotros y nuestro Padre Celestial. Antes de la creación del mundo, Dios preparó el Plan de Salvación y proveyó la forma por la cual podríamos ser salvos y limpios de toda inmundicia. La forma en la que Dios se aseguró de que todos pudiéramos ser salvos, fue mediante la expiación de Jesucristo, Su primogénito, quien fue enviado a este mundo para redimir a la humanidad.
Hay dos cosas que nos impiden poder regresar con Dios, una es la muerte física y la otra nuestros pecados. Jesucristo sufrió por los pecados de todas las personas nacidas y por nacer para que éstas puedan arrepentirse y puedan volver a vivir con Dios. Después de pagar por nuestros pecados y morir, Jesucristo resucitó y venció la muerte física, dándonos a todos la oportunidad de resucitar también. Jesús es la única persona por quien el género humano puede ser salvo. Él venció las dos cosas que nos impedían volver a vivir con Dios. La resurrección es la reunión del cuerpo y del espíritu después de la muerte para ser inmortal, y este es un obsequio que Jesucristo dio al género humano por medio de su propia resurrección. Else levantó del sepulcro para ser las “primicias de los que durmieron” (1 Corintios 15:20).
EL sacrificio expiatorio de Jesucristo permite que podamos arrepentirnos y ser libres del pecado. Su sacrificio también sirvió para eliminar el pecado original, que fue la Caída de Adán y Eva. Esto significa que el hombre nace puro a este mundo, sin ser tocado por el pecado. Entonces los niños nacen sin pecado. En la escritura de Mateo 18:3, Jesucristo dijo a sus discípulos: “De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos”. Esto nos afirma que ellos son limpios, si no fuera así, no podrían entrar en el reino de los cielos.
En el Libro de Mormón en Moroni 5:5, 8 dice,
| “Porque, si he sabido la verdad, ha habido disputas entre vosotros concernientes al bautismo de vuestros niños pequeños…. He aquí, vine al mundo no para llamar a los justos al arrepentimiento, sino a los pecadores; los sanos no necesitan de médico sino los que están enfermos; por tanto, los niños pequeños son sanos, porque son incapaces de cometer pecado; por tanto, la maldición de Adán les es quitada en mí, de modo que no tiene poder sobre ellos; y la ley de la circuncisión se ha abrogado en mí.” | ![]() |
José Smith el profeta que restauró la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (o Iglesia Mormona) escribió trece creencias básicas de la Iglesia llamadas “los Artículos de Fe”. El segundo de estos dice, “Creemos que los hombres serán castigados por sus propios pecados y no por la transgresión de Adán”.
Los miembros de la Iglesia (SUD) creemos que Jesucristo fue escogido para ser el Salvador del mundo aún antes de nacer, es decir en el mundo Premortal.
Algunas personas dicen que no somos cristianos, pero la verdad es que los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días amamos a Jesucristo, llevamos Su nombre grabado en nuestros corazones, tratamos de seguir todas Sus enseñanzas, y reconocemos que sin Él nada es posible. Esperamos que usted también pueda afirmar lo mismo.
El Cristo Viviente (Declaración Oficial de la Iglesia)
La primera presidencia de la Iglesia Mormona publicó una declaración oficial en cuanto a la importancia del Salvador Jesucristo en la Iglesia. Se hizo con el propósito de testificar al mundo de la divinidad de Su obra y de la realidad de Su expiación. Esta declaración llamada “El Cristo Viviente”, se publicó en Enero del 2000. (Lea más)
Jesucristo en el Getsemaní (La Expiación)
“La Expiación” es una palabra muy común dentro de la Iglesia. Nosotros consideramos que este evento es el de mayor importancia para toda la humanidad y los hijos de Dios. (Lea más)
La Resurección de Jesucristo
Como todos sabemos, tarde o temprano, nosotros y nuestros seres queridos vamos a morir. Nuestro cuerpo y nuestro espíritu se separarán por un tiempo. A la reunión de nuestro cuerpo con nuestro espíritu se conoce como La Resurrección. (Lea más)
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me encanto lo que escribiste…realmente esto somos… sto aspiramos y Jesucristo es nuestro Salvador!!! GRACIAS
Hola, soy miembro de lglesiace muchos años, cuando erdolescente mi famili yo nos bautizamos, pero yo cometí unaltoral cayendo en lexualidad antes del matrimonio, me sentían suci indigne seguir asistiendo y por ello opté por retirarme, mi ausenciuró casi doce años, después de tanto tiempo de ver como mi padre está asistiendo y ver que mi vids un caos en todos los aspectos, no he logrado tener un buen matrimonio mi situación financiers deplorable y entre otras cosas, decidí que mi camino estabotalmente equivocado. Por tal motivo un domingo decidí que eriempo de volver y muchos no creían cuando regresé yue nuncejé de pensar en las cosas que habíptrnfifo, este regreso causó en mi matrimonio grandes conflictos pero he pedido mucho al Señor parue me fortalezc me de sabiduríaroder soportar tantas tribulaciones, en estos últimos meses he estado asistiendo de formegular porque no siempre puedo hacerlo, pero estoy tratando de cumplir los mandamientos, lastimosamente por mi malituación financiero soy capas de pagar mi diezmo aunque deseo hacerlo, pido ios y esucristo que me perdonen por tantaltue he cometido, espero algún díue mi vide un giro y puedlegar er digne entrar al templo y poder sellarme con mi familia, ese es mi mas grande deseo.
Pienso que debemos pagar por nuestros errores y debemos aceptar con gusto las consecuencias de nuestros actos, cadez que puedo ir apill escuchar los discurso trato de obtener el mayor provecho que puedo y me siento muy conmovidor el himno No. 48 Divinuz, yue siento que es exactamento lo que me hasado.
Gracias por publicar tan hermosos consejos y espero poderme aferrar fuertemente arre hierro y saben no me quejo por mi situación porque sé que es ause lalte Dios en mi vida.
HERMANA; SI BIEN SU VIDA HA SIDO DIFICIL- LA MIA TAMBIEN.- ACUERDESE QUE JESUCRISTO NOS AMA TANTO QUE BRINDO SU VIDA POR SUS FALTAS, LAS MIAS- QUE SUPERAN A LAS SUYAS – PERO SE QUE EL EN SU MISERICORDIA NOS ABRAZARÄ AL FINAL DEL CAMINO. LEA A ENOS QUE IGUAL A USTED Y YO TUVO HAMBRE ESPIRITUAL Y ORO HASTA QUE SINTIO EN SU CORAZON EL PERDON. CON AMOR SU HERMANA EN CRISTO
SI TE CONFESARÍAS ESTRÍAS HACIENDO LO CORRECTO
si yo estoy en este momento muy interesado en visitar lglesia, me visitan unos hermanos leemos, oramos y pues todo esto me hace sentir estar mas cerce dios, gracias