El Divorcio
En la “Guía de las Escrituras” que se encuentra al final del Libro de Mormón se describe al divorcio como la finalización del matrimonio por medio del poder civil o la ley eclesiástica.
En el Nuevo Testamento, en Mateo 19:3-12 leemos la opinión que Jesucristo dio con respecto al divorcio, explicando a los fariseos que éste se permitió en los tiempos de Moisés solamente por la dureza de sus corazones, sin embargo, claramente dijo: “…mas al principio no fue así”. En los versículos 5 y 6 Jesucristo dice: “…Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó no lo separe el hombre”.
A pesar de que el divorcio se ha convertido en una situación muy común entre muchas parejas del mundo actual, las Escrituras y la Doctrina Mormona nos recomiendan que no se recurra al divorcio, más bien, se insta al hombre y la mujer que hayan sido unidos en sagrado matrimonio a que se amen y se esfuercen cada día por ser merecedores de las bendiciones del matrimonio eterno.
En 1 Corintios 7:10-11 dice: “Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido; y si se separa quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer”. También en Doctrina y Convenios 42:22 se aconseja: “Amarás a tu esposa con todo tu corazón, y te allegarás a ella y a ninguna otra”. Este mismo versículo puede tomarse del lado del esposo también, y esto nos enseña que debemos hacer de nuestro matrimonio una meta eterna y no solo temporal.
Si una pareja pasa por problemas y dificultades, las autoridades de la Iglesia nos enseñan que la solución inmediata no es el divorcio. Se deben buscar maneras de resolver estos problemas juntos, y la solución siempre será el Evangelio de Jesucristo. Regularmente la respuesta siempre está en tratar al cónyuge como nos gustaría ser tratados. En Mateo 7:12 dice: “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas”.
El Evangelio de Jesucristo nos enseña el arrepentimiento, el perdón, la integridad y el amor, entre otras cosas, siendo éstas las más importantes que debemos aplicar dentro de un matrimonio.

yo estube casado con mi esposor 13 años y mantube unelasion fueron el producto de 2 hijos
amo is hijos mayores y menores, me vi en el tormento y decidi separarme de mi primer esposa, ahore uni alegunda, y sigo amando is hijos, i primer esposespeto y admiro aun que iario le pido ios que elle perdone, me ayude ivir en rectitud, lo mas que se puedaro caer nuncn lo mismo, solo necesito y deseo ser feliz por siempre. oror mi y mi familiecesito tener mas fe y fortaleza, que solo mi Padre celestial puede darme. les bendigo y espero algo que me anime y me permiteguir adelante
que las cosas de DIOS no las toque el hombre