Después de la Resurrección
Después de que hayamos resucitado seremos juzgados en El Juicio Final y recibiremos la recompensa por lo que hayamos hecho o dejado de hacer en esta vida terrenal.
Jesucristo enseñó a sus discípulos que en la casa de Su Padre hay “muchas moradas” (Juan 14:2). Estas moradas se dividen en tres grados de gloria, o tres Reinos.
Dios, siendo amoroso, desea recompensar a todos sus hijos, según la obediencia que hayan dado a sus mandamientos aquí en la tierra y según su deseo de seguir al Salvador.
Los obedientes y dignos de volver a la presencia de Dios y de Cristo llegarán a ser “herederos de Dios y coherederos con Cristo” (Romanos 8:17) y heredarán todo lo que el Padre tiene. Ellos volverán a vivir con Dios y con sus familias en la Gloria Celestial, que es el grado más alto.
Aquellos que elijan desobedecer a Dios recibirán una recompensa, según lo que hayan hecho en vida terrenal, pero no disfrutarán de la gloria de vivir en la presencia de Dios.
Seguir a La Vida Eterna
Regresar al Plan de Salvación
Regresar a Creencias

Comentarios recientes